Las autoridades de Nueva York aplaudieron hoy los avances que experimentan este año las obras de la "zona cero" de Manhattan y confirmaron que el complejo en honor de las víctimas de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 estará terminado para el décimo aniversario de la tragedia.
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, reconoció que las autoridades han trabajado "muy duro por mantener ese plazo" y señaló que el proyecto, que cuenta con una plaza, dos fuentes y un museo en memoria de las víctimas, será "un monumento conmemorativo del que todos estarán muy orgullosos y que inspirará a personas de todo el mundo".
"Hace poco más de una semana se plantaron los primeros 16 árboles que adornarán la plaza. La vida está regresando a este lugar y en los próximos doce meses se plantarán casi 400 más", indicó el alcalde, quien estuvo acompañado del gobernador estatal, David Paterson, y otras autoridades en un acto celebrado en la Torre 7 del nuevo World Trade Center, un inmueble que se terminó en 2006.
El alcalde fue el encargado de repasar los avances en las obras y destacó que este año se pueda ver cómo la Torre 1 -conocida inicialmente como Torre Libertad- tiene ya levantadas 36 de las 106 plantas con que contará en 2013, cuando se prevé que esté finalizada.
"La Torre 4 también se está levantando y la construcción de la estación diseñada por (Santiago) Calatrava sigue su camino", indicó Bloomberg, quien apuntó que las "prioridades" del proyecto siguen siendo las de "dar a las familias de las víctimas un lugar donde recordar a sus seres queridos y recordar al resto del mundo que la libertad es frágil y que se debe luchar constantemente por ella".
Paterson, por su parte, aplaudió también los avances en las obras y aseguró que "no sólo se trata del símbolo del triunfo de la libertad, sino también del crecimiento de la tecnología y la industria que han permitido que un lugar lleno de escombros se convierta en un nuevo lugar apasionante para Nueva York".
Las palabras de Paterson y Bloomberg se producen el mismo día en que se colocaron en la "zona cero" dos vigas de acero de las que sustentaban a la desaparecida Torre Norte de las Torres Gemelas y que servirán como entrada al museo en memoria de las víctimas.
Las piezas, de 50 toneladas cada una, se retiraron de las ruinas de las torres durante las tareas de desescombro y fueron almacenadas en un hangar del aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York.