Las autoridades del estado de Sonora, en el norte de México, pidieron “perdón” a los padres de 49 niños que murieron hace un año en el incendio del jardín infantil ABC, y los invitaron a “encontrar la reconciliación”.
Durante una ceremonia luctuosa en Hermosillo, capital sonorense, en la que se recordó la tragedia y se guardó un minuto de silencio por los menores, el gobernador de Sonora, Guillermo Padrés, afirmó que “los que estaban (en el Gobierno Local al momento del siniestro), los que estamos en el Gobierno Local, y los que vendrán les debemos un perdón a sus hijos, y a ustedes un lo siento”.
“Tomados de la mano tenemos que encontrar la reconciliación en nuestros corazones”, expresó Padrés en el acto, que tuvo lugar en una explanada adornada con globos blancos, junto a un asta con la bandera de México.
En un momento de la ceremonia se leyeron uno a uno los nombres de todos los niños fallecidos en el siniestro, y los padres gritaron “¡no debió morir!” después de cada mención.
El acto coincidió con varias actividades similares en todo el país en honor a la memoria de los niños muertos.