El departamento de Justicia estadounidense aprobó la utilización de fondos federales para colaborar en la desmovilización de combatientes paramilitares colombianos, decisión que todavía debe ser ratificada por el departamento de Estado y el Congreso.
La fiscalía general aceptó destinar tres millones de dólares de la Agencia estadounidense para el Desarrollo Internacional a la colaboración con Bogotá para el desarme de combatientes y para reintegrarlos a la vida civil, según autoridades estadounidenses y colombianas.
Unos 3,500 paramilitares han depuesto las armas en Colombia.