El Consejo de Gobierno provisional de Irak inició ayer una serie de reuniones para tratar de elegir a un presidente y crear comités que se encargarán de la elaboración de una nueva Constitución del país, mientras continúa la resistencia contra la ocupación de EU.
Los 25 miembros del Consejo estudian también la elección de un Consejo de Ministros que dirigirá la política del país durante el período de transición.
Según fuentes cercanas al encuentro, los participantes concluyeron la reunión de ayer “sin llegar a ningún resultado”, pero decidieron continuar hoy sus debates.
El Consejo, en el que están representadas todas las etnias y confesiones del complicado mosaico que existe en Irak, tiene una difícil misión, ya que no existe consenso interno y ha recibido muchas críticas de líderes religiosos y políticos no incluidos.
Uno de sus mayores críticos es el joven y radical imán chií Murtada al-Bakr, quien con su “deslegitimación” del consejo trata de aglutinar el descontento de la comunidad chií, que supone en torno al 60 % de la población iraquí.
El candidato favorito para presidir el controvertido Consejo de Gobierno es Adnan Pachachi, un tecnócrata que fue ministro de Asuntos Exteriores antes de la llegada al poder de Sadam Hussein, en 1979.
Junto a Pachachi, los miembros más destacados del Consejo de Gobierno son el chií Ahmed Chalabi, líder del Consejo Nacional Iraquí (CNI), apoyado por EU, y el jeque Abdel Aziz al-Hakim, cuyo hermano es el líder espiritual más reputado de la comunidad chií.
También figuran en un lugar destacado los líderes kurdos Yalal Talabani, líder de la Unión Patriótica del Kurdistán, y Masud Barzani, que dirige el Partido Democrático Kurdo.
2222El principal objetivo del Consejo es elegir al presidente y crear comités con miras a una Constitución.
El Consejo de Gobierno, elegido a principios de mes bajo los auspicios de la Administración Civil Provisional en Irak, está integrado por 13 chiíes, cinco suníes, cinco kurdos, un turcomano y un cristiano asirio.
Sus reuniones coinciden con la continuidad de la resistencia armada contra las tropas de ocupación en Irak, donde ayer mismo un soldado de EU murió y otros tres resultaron heridos en un ataque con granadas de mano en el centro de Bagdad, según fuentes militares norteamericanas.
Con esta nueva víctima mortal, ya son 49 los soldados estadounidenses que han perdido la vida en ataques de la resistencia iraquí desde que el pasado primero de mayo se declarara oficialmente el fin de la guerra en Irak.
La situación en el país empeoró esta semana tras la muerte, el pasado martes en una operación de las fuerzas norteamericanas en la ciudad de Mosul, de Uday y Qusay, los hijos varones de Hussein y el incremento de las operaciones de comandos en busca del depuesto dictador.
Cinco ciudadanos iraquíes perdieron la vida ayer, domingo, durante una operación de búsqueda del ex mandatario iraquí en el domicilio de un jefe de la tribu Al-Rabia, situado en el barrio bagdadí de Al-Mansur
También ayer dos carros de combate de EU fueron atacados por insurgentes armados con lanzagranadas tipo RPG cerca de la localidad de Jales, al noroeste de Bagdad, sin que de momento se haya informado de posibles víctimas.
Según testigos presenciales, los blindados formaban parte de un convoy militar que transitaba por la citada localidad, cercana a la conflictiva ciudad septentrional de Baquba, donde tres soldados norteamericanos resultaron muertos el sábado, en un ataque a las puestas del hospital que vigilaban.
En estas circunstancias, un grupo integrista iraquí, hasta ahora desconocido, advirtió ayer de que convertirá “en un infierno la tierra y el cielo de EU”, en una cinta de vídeo difundida por el canal de televisión árabe “Al Arabiya”.
La cinta mostró a cinco hombres enmascarados y armados, uno de los cuales leyó un comunicado en el que identificó a su grupo como “Yamaa Ismaliya Salafi Muyahida” (Asamblea Islámica Salafí Combatiente), y aseguró que sus miembros “están dispuestos a combatir a América (EU) hasta la muerte”.