Una comisión del Senado aprobó ayer una prohibición de las armas de asalto en una votación en la que cada uno siguió los lineamientos partidistas, indicio de las dificultades que tendrá la iniciativa para sobrevivir en el pleno de la Cámara alta.
La Comisión Judicial del Senado, de mayoría demócrata, aprobó la iniciativa por 10-8, tras rechazar una serie de enmiendas con las que los republicanos buscaban eximir de la prohibición a diversas personas, entre estas, víctimas de agresión sexual y las que vivan en la frontera suroeste del país.