Un avión de la compañía East African Safari con destino a Tanzania se vio obligado ayer a realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto romano de Fiumicino, de donde había despegado pocos minutos antes, tras incendiarse uno de sus motores.
En el aparato, un Boeing 767 dirigido a la isla de Zanzíbar, viajaban 165 pasajeros y 10 tripulantes, que resultaron ilesos.
Fue el propio piloto el que controló las llamas a través del dispositivo de emergencia del avión, antes de invertir la ruta y regresar al aeródromo de Roma 12 minutos después del despegue.
El aterrizaje forzoso se realizó sin complicaciones y los pasajeros pudieron descender de la forma habitual por las escalerillas del avión, que es inspeccionado para determinar las causas de la avería.
Se trata del segundo caso de este tipo en las últimas semanas, después de que un avión de la Blue Panorama tuviera que efectuar un aterrizaje de emergencia por situaciones similares.