La ayuda internacional comenzó a llegar de manera más fluida a Birmania, aunque la Junta Militar sigue vetando la entrada al país de los cooperantes extranjeros y reparte con su propio criterio el material donado.
El régimen permitió la distribución de las 38 toneladas de galletas energéticas que confiscó el viernes al Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas, y la Federación Internacional de la Cruz Roja informó de la llegada a Rangún de un avión cargado con 35 toneladas de material de emergencia.
Por otro lado, la Oficina de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios (OCHA), entre 1.2 y 1.9 millones de personas han sido afectadas por el paso del ciclón y necesitan ayuda urgente.
El número de muertos oscila entre 63,000 y 100,000.