El programa lo desarrollará el MINJUMNFA en conjunto con Casa Esperanza y con el apoyo económico del Ministerio de Trabajo de Estados Unidos.
Así lo explicó al Panamá América Roderick Chaverri, director de Niñez del MINJUMNFA.
Según estadísticas de esa institución, unos 329 niños se dedican a esta actividad en el sector de Boquete, aunque en los últimos años también se han incorporado menores al trabajo de recolección de tomates y melones.
Chaverri añadió que en esa área los ministerios de Salud, Educación y representantes de las etnias indígenas, iniciaron una campaña para evitar que los padres llevaran a sus hijos a los trabajos de recolección de café, porque esto además incide en el ausentismo escolar.
De acuerdo con estadísticas oficiales, un 20% de niños de la zona cafetalera no asiste a clases durante la cosecha del grano.
Como parte de este programa, realizaron con Casa Esperanza trabajos en cinco fincas cafetaleras de la provincia de Chiriquí, donde establecieron centros educativos para atender a los menores durante la cosecha.
Este año se prevé ampliar el programa llevándolo hasta las familias, ofreciendo becas de incentivo para que los niños dejen de trabajar y puedan asistir a clases, además de recibir atención de salud.
El programa piloto funcionará con 500 niños del área rural y 500 del área urbana, añadió Chaverri, en esta última trabajarán con los niños en la calle y de Cerro Patacón
Se capacitarán voluntarios, en su mayoría estudiantes de Trabajo Social, quienes trabajarán con el MINJUMNFA y el Ministerio de Trabajo.
El Ministerio de Trabajo ha adelantado la investigación en las zonas más afectadas, las indígenas, en donde miembros del Departamento de Pueblos Indígenas los orientan en la parte cultural, para indicarles cómo acercarse a estas personas sin afectar sus costumbres.
En cuanto a los niños de la capital, reveló que tienen un estudio de línea base el cual contiene los datos de los menores que trabajan.
Desde hace mes y medio el MINJUMNFA realiza giras nocturnas en las que participan psicólogos, trabajadores sociales y la Policía de Menores, lo que les permite establecer cómo rescatarán a estos 500 niños que trabajan en zonas urbanas y reintegrarlos a las escuelas mediante un programa de beca de incentivo, no por índice académico, sino por las condiciones que involucrarán a los padres.
Según el censo del 2000, 47, 976 niños entre 5 a 17 años trabajan, y de ellos 27,839 no asisten a la escuela.
De los 47,976 niños, el 31.3% está empleado, el 24.6% trabaja por cuenta propia y el 44% es trabajador familiar. Del total de empleados el 78.3 por ciento labora en la empresa privada y el 19.6% en el servicio doméstico.
De los 15,052 menores que trabajan como empleados, el 62.4% gana menos de 100 balboas al mes; el 23.1% devenga entre 100 y 174 balboas, el 7.4%, 175 y 249 balboas y el 7.1% dijo obtener más de 250 balboas al mes.