- 98% de las personas afectadasen la región de Atacama recuperó el suministro eléctrico.
Afectada por los escándalos políticos que han deteriorado la confianza de los ciudadanos y expuesta al desgaste por acometer reformas de gran calado, la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, afronta actualmente el momento más difícil de sus dos mandatos.
Esta situación, puesta de manifiesto en las encuestas que le otorgan un 31% de respaldo y un 61% de rechazo, se ha visto agravada en los últimos días por el malestar que ha causado la gestión de la crisis por los aludes e inundaciones en las regiones norteñas de Antofagasta y Atacama, que han causado 25 muertos, 101 desaparecidos y casi 30,000 damnificados.

Cuando en febrero de 2010, a punto de acabar su primer gobierno, se produjo uno de los terremotos más destructivos que ha sacudido el país, la jefa de Estado fue criticada por la tardanza de las autoridades en reaccionar y la falta de recursos para hacer frente a la tragedia, que provocó 525 muertos, dos millones de damnificados y pérdidas materiales por valor de 30,000 millones de dólares.
Al volver al poder, en marzo de 2014, con un apoyo del 70%, la mandataria dio muestras de haber aprendido de sus errores. A las pocas semanas, un terremoto en Iquique y un incendio en Valparaíso pusieron a prueba esas enseñanzas.
A diferencia de lo que había sucedido cuatro años antes, la presidenta no tuvo reparos en decretar el estado de excepción por catástrofe y sacar a los militares a la calle para evitar los saqueos y organizar la ayuda humanitaria.
Eso y más es lo que ha vuelto a hacer ahora con motivo de la tragedia en el norte, pero ni el que Bachelet se haya trasladado durante varios días con medio gabinete a la zona de la catástrofe ni que haya cancelado su agenda política para dedicarse de lleno a las tareas de reconstrucción parece ser suficiente.
Esta crisis ha pillado al Ejecutivo con las defensas bajas. Los escándalos políticos que están aflorando en Chile en los últimos tiempos han perjudicado a la derecha, varias de cuyas personalidades políticas y económicas están implicadas en el llamado caso Penta, pero la corrupción ha terminado por afectar indirectamente al Ejecutivo y a la propia presidenta.
México destinará 100,000 dólares para ayudar a chilenos
El Gobierno de México destinará una ayuda de 100,000 dólares a Chile, en atención a la población afectada por las fuertes lluvias y deslaves que se registraron en días recientes al norte de ese país, informó la Cancillería mexicana.
A través de un comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) explicó que responde al llamado de las autoridades chilenas por la hermandad histórica que los une a ese pueblo y en coincidencia con la práctica de apoyar a países que enfrentan situaciones de emergencia por la ocurrencia de fenómenos naturales.
A través de la Embajada de México en Chile, la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) canalizará el apoyo hasta por 100,000 dólares en suministros diversos destinados a la atención de la población afectada por la emergencia.
Además, se ha enviado a la zona al experto mexicano en desastres naturales, Raúl Gutiérrez Haaz.
Cifra de desaparecidos por las lluvias asciende a 125
A 125 desaparecidos y 25 muertos ascendió el último balance del Gobierno chileno, como consecuencia de una de las peores inundaciones que afectaron el desértico norte del país hace más de 10 días.
La presidenta Michelle Bachelet visitó el sábado las localidades más afectadas por las peores lluvias que ha sufrido la desértica región del norte del Chile en los últimos 80 años y que afectaron fuertemente a tres de las 15 regiones del país: Antofagasta, Atacama y Coquimbo. Entre el martes y miércoles de la semana pasada cayeron en la zona unos 24 milímetros de lluvia, cuando lo normal es 1.7 milímetros al año.
Bachelet coordinó en su segunda visita a la zona la entrega de las primeras viviendas de emergencia. La mandataria también enfrentó reclamos por parte de la población en cuanto a la lenta entrega de ayuda en algunas zonas.