CON LOS FUEGOS de la contienda electoral del domingo aún vivos, la socialista Michelle Bachelet y el derechista Sebastián Piñera ya velan armas para competir por la presidencia de Chile en una segunda vuelta, el próximo 15 de enero.
Aunque ambos intercambiaron arengas y palabras de buena crianza en un programa de televisión, también hubo dardos, principalmente a través de sus respectivos colaboradores, que se atacaron con dureza en entrevistas, ruedas de prensa y declaraciones al paso.
El presidente chileno, Ricardo Lagos, destacó el triunfo electoral del oficialismo como "una muestra de que los chilenos apoyan a la única coalición que les garantiza gobernabilidad" y pronosticó un "triunfo amplio" de Bachelet en la segunda vuelta.
Computado el 99,3% del padrón sufragado, Bachelet, de la gobernante Concertación por la Democracia, obtuvo un 46% de los votos (3.167.739) y Piñera, del partido Renovación Nacional, un 25,4% (1.751.866).
El también derechista Joaquín Lavín, de la Unión Demócrata Independiente (UDI), logró un 23, 2% (1.601.169) y el izquierdista Tomás Hirsch un 5,4% (372.609), según las cifras difundidas por el subsecretario del Interior, Jorge Correa Sutil.
Tras aceptar el apoyo de Lavín, de quien procuró mantenerse a distancia durante la campaña, Sebastián Piñera se endosó de inmediato la votación del candidato de la UDI para pronosticar su triunfo el 15 de enero.
"Tenemos la primera opción para ganar la elección presidencial, la suma de los candidatos de la Alianza (coalición derechista) alcanzó el 49%", señaló el multimillonario Piñera en declaraciones a Radio Universo.
"Estamos cerca de la mayoría absoluta, y ahora debemos seguir trabajando con consecuencia, buscando unir a toda la Alianza", añadió.
Según los analistas, no está claro que los votantes de Lavín se pasen automáticamente a Piñera, dada la cruenta lucha que sus partidos libraron en la elección parlamentaria.
Para Bachelet, según los expertos, será clave atraer los votos de la izquierda extraparlamentaria, que ya se fracturó en la perspectiva de la segunda vuelta.
La Concertación socialista (que apoya a Michelle Bachelet) logró obtener la mayoría tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.
En la Cámara de Diputados, cuyos 120 escaños fueron renovados, la Concertación obtuvo el 51, 8% de los sufragios, lo que significa 65 diputados, dos más que en 2001.
En el Senado, donde se renovaron 20 de sus 38 escaños, la Concertación obtuvo once puestos.
Bachelet enfrentará a coalición de derecha
Sebastián Piñera logró que otro derechista, Joaquín Lavín, le respalde para ganarle a la líder socialista.