La NASA estudia cómo las bacterias que pueden infectar a los humanos en el espacio son capaces de ayudar a mejorar la salud de los astronautas y proporcionar nuevos tratamientos en la Tierra.
La investigación se realiza con datos de la bacteria Pseudomonas aeruginosa –la misma que enfermó al astronauta Fred Haise durante la misión del Apolo XIII a la Luna en 1970– y Salmonella, depositadas en la Estación Espacial Internacional (EEI).
Los científicos que estudian las bacterias a bordo del transbordador esperan descubrir los misterios de cómo funcionan los agentes que causan las enfermedades.
El objetivo de esta investigación es saber si su manipulación en la microgravedad puede llevar a descubrir vacunas y terapias avanzadas para mejorar la lucha contra las infecciones.
El director de la NASA, Charles Bolden, aseguró que la agencia no solo trabaja para continuar con la labor del hombre en el espacio, sino que está comprometida "con que la ciencia puede marcar una diferencia real en la vida de las personas" en la Tierra.