Una nueva cadena de atentados sembró ayer el pánico en Bagdad, con un saldo de 40 muertos y 140 heridos, la segunda ola de ataques terroristas en tres días y que, según fuentes oficiales, tiene el sello de Al Qaeda.
Fueron siete las explosiones que se registraron en cinco barrios de la capital: Al Shola, Yokuk y Al Shorta al Raba, en el oeste, en Al Amel, en el sur, y en Al Salihiya, en el centro de la capital. Por lo menos en un caso se trató de un coche bomba y en el resto fueron suicidas.