La tensión en Honduras se relaja con la paulatina apertura de las carreteras tras cinco semanas de bloqueos viales por parte de los seguidores del depuesto presidente Manuel Zelaya.
En Tegucigalpa, unos 200 simpatizantes de Zelaya, aglutinados en el Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado, celebraron una marcha de acompañamiento en el sepelio del maestro Roger Vallejo, quien murió de un balazo que recibió el jueves durante un desalojo en la capital por parte de la Policía.
El Frente de Resistencia anunció que prepara marchas nacionales, a partir del miércoles, hacia Tegucigalpa y San Pedro Sula.
Marvin Ponce, diputado de Unificación Democrática (UD), pequeño partido de izquierda que apoya a Zelaya, aseguró que también había cierres de carreteras cerca de San Pedro Sula y Santa Rosa de Copán, lo que fue negado por la Policía y empresas de transporte que operan en esas zonas.
A la fecha se mantiene un bloqueo vial cerca de Trujillo, en el departamento de Colón (Caribe), a unos 575 kilómetros de Tegucigalpa.