La iniciativa también intenta que los residentes de estas áreas obtengan una utilidad económica, ya que aquí el bambú se destina a la construcción parcial de viviendas de personas con bajos ingresos, para la construcción de barreras de juego de toros y como varas para la construcción de ranchos improvisados.
Además, es utilizado para la reforestación, en la fabricación de muebles de diversos estilos, artesanías variadas, en la producción de alimentos, de alcohol, la industria moderna de fabricación de papel, productos aglomerados, paneles y pisos, filamentos para bombillas, medicinas, agujas para acupuntura, perfumes y en la fabricación de instrumentos musicales de percusión y viento.
Una plantación de bambú se constituye a la vez en un bosque protector, productor y comercial. Los estudios revelan que un tallo de bambú posee alrededor de 73 entrenudos con una capacidad para almacenar alrededor de 40 litros de agua y que una hectárea de bambú puede almacenar 30, 375 litros de agua.
En temporada seca, el agua almacenada fluye lentamente hacia el suelo, contribuyendo a mejorar el abastecimiento de este líquido en áreas aledañas.
Las plantaciones de bambú ayudan a la conservación de cuencas hidrográficas porque regulan los caudales de agua al formar una cubierta protectora y una capa de residuos orgánicos, producto de la caída del follaje, el que reduce la escorrentía superficial, evitando la erosión.
Las plantaciones de bambú contribuyen a disminuir la presión que actualmente se ejerce sobre los recursos forestales con su consecuente deforestación, al permitir al campesino obtener un producto de gran utilidad en muy poco tiempo.
Mejoran las propiedades físicas del suelo ya que el sistema rizomático (raíces), debido a la abundancia de raíces y raicillas, permiten mayor intercambio gaseoso y mejoramiento de la propiedad de filtración, incrementando las condiciones para la vida animal y vegetal.
También las áreas con bambú, permiten la existencia de la biodiversidad de animales, aves silvestres e insectos benéficos para el ambiente y la vida.
Tomando en consideración el potencial del bambú la ANAM, ha priorizado la reforestación de áreas con especies de bambú con la intención de producir rápidamente material para la construcción de viviendas.
Los proyectos que actualmente se analizan incluyen áreas como la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá. Darién, Coclé, Herrera, Los Santos, Veraguas, la comunidad de San Juan de Pequení y las áreas afectadas por las inundaciones en Darién, cuenca de los ríos Chucunaque y Tuquesa.
Por parte de la iniciativa privada, Chusquines S.A., ha formulado un proyecto para la utilización del bambú con énfasis en la cuenca hidrográfica del río Pacora.
- La siembra de bambú en la cuenca de los ríos evitará la degradación de los suelos y permitirá una mayor retención de la humedad.Esta alternativa también permitirá que los campesinos e indígenas que residen en estas áreas puedan utilizar el bambú como materia prima para construcción de residencias y muebles.El proyecto está previsto a desarrollarse inicialmente en cinco cuencas, pero puede extenderse a otras regiones del país.