El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó las dos explosiones en el norte del Líbano que dejaron al menos 40 muertos y medio millar de heridos, y pidió a todas las partes “contención”.
“El secretario general condena la explosión de dos coches bombas poco después del rezo del viernes a las afueras de dos mezquitas en la ciudad de Trípoli, en el norte del Líbano”, dijo la oficina del portavoz de la ONU en un comunicado.
Ban, que transmitió sus condolencias a los familiares de las víctimas y al Gobierno libanés, hizo un llamamiento a todas las partes para que muestren “contención” y se mantengan “unidos” y apoyen a las fuerzas de seguridad a mantener la calma.
Por último, confió en que los responsables de estos “cobardes actos de violencia” sean llevados ante la justicia “lo antes posible” y reiteró la determinación de la comunidad internacional a seguir apoyando la paz y la estabilidad en Líbano.
La primera explosión fue en la mezquita de Al Taqwa, en el centro de Trípoli, donde el rezo fue presidido por el jeque Salem Rafei, mientras que la segunda tuvo lugar minutos después frente a la mezquita As Salam, cerca del puerto de la ciudad.
Por otro lado, Ban expresó su “gran preocupación” por el lanzamiento de cuatro proyectiles contra Israel desde Rachadiyeh.