Un banco de semillas en el que trabajan 23 instituciones de 18 países busca reducir "al máximo de sus posibilidades" la extinción de múltiples especies de orquídeas a través de la conservación de al menos mil de ellas en refrigeración.
El proyecto, denominado "Almacenamiento de semillas de orquídeas para el uso sostenible" (OSSSU, por sus siglas en inglés), reunió en Costa Rica a una treintena de especialistas de 20 países, preocupados por el futuro de esta planta.
El director del Jardín Botánico Lankaster, de la estatal Universidad de Costa Rica, Jorge Warner, explicó que la iniciativa nació en 2007 con el fin de conservar las semillas de al menos 250 especies de países de América, Asia y Europa hasta 2010, pero como esta meta ya fue alcanzada ahora se han planteado la conservación de mil especies hasta 2015.
"Sólo en el Lankaster se preservan actualmente alrededor de 60 especies", apuntó el especialista en referencia a ese jardín botánico, que posee una de las colecciones de orquídeas más importantes del mundo.
Warner destacó que la nueva meta es alcanzable, pues entre todas las instituciones miembros hay cerca de 500 muestras de semillas.
Ecuador, Colombia, Singapur, Filipinas, Brasil y Costa Rica tienen más de medio centenar de semillas deshidratadas y refrigeradas.
"Cada país debe conseguir al menos dos socios de aquí a seis meses. Pero, además, se está viendo la posibilidad de que Kenia y Sudáfrica formen parte de este proyecto", detalló.