Un adolescente colombiano murió apuñalado cuando salía de la escuela y un amigo brasileño que lo acompañaba resultó herido, informaron ayer las autoridades locales.
La tragedia se produjo hacia las 17H30 locales (16H30 GMT), poco después de la salida de la escuela, cuando los dos jovencitos se dirigían a hacer fotocopias en las inmediaciones del establecimiento Sant Josep de Calassanc, en Barcelona.
Entonces fueron abordados por cinco jóvenes que comenzaron a agredirles por causas que se desconocen y asestaron una puñalada al joven colombiano, de 17 años, conocido como "Ronny".
La víctima fue ingresada de urgencia en el hospital de Sant Pau, pero falleció a raíz de la herida por arma blanca que sufrió en el tórax. Un brasileño de 16 años que acompañaba a la víctima, recibió heridas leves. Fuentes cercanas a las investigaciones indicaron que los agresores también eran de origen latinoamericano, pero desconocen por el momento si la víctima y los atacantes se conocían.
Unas 300 personas entre padres, alumnos y profesores de ese establecimiento secundario se concentraron en silencio pasado el mediodía de ayer frente a la escuela para condenar el crimen del adolescente.
El padre del adolescente colombiano atribuyó el asesinato de su hijo a una banda juvenil de latinoamericanos, mientras crecían la conmoción y el desconcierto.
En declaraciones a una radio catalana, Reinaldo Tapias explicó que se trata de jóvenes recién llegados a Barcelona a los que "no gusta que otros inmigrantes, como es el caso de mi familia, se hayan integrado tan bien" en el país.
Tapias añadió que la actividad de estos grupos "es un secreto a gritos" que ahora "se ha corroborado con lo que le ha sucedido a mi hijo". El padre del muchacho, conocido como Ronny, negó que su hijo formara parte de una banda juvenil.
Una portavoz de los alumnos leyó un comunicado del Consejo Escolar en el que consideraron que el hecho es "fruto de una violencia generalizada en Barcelona, ajena a los centros de enseñanza".