El presidente de Guatemala, Oscar Berger, reconoció ayer que las bandas del crimen organizado que agobian a este país centroamericano están incrustadas en las fuerzas de seguridad del Estado.
"Efectivamente, el crimen organizado está incrustado en el Estado, las bandas que hemos capturado de maleantes policías son del crimen organizado", señaló Berger ante las preguntas de los periodistas.
El mandatario aseguró que ha ordenado al ministerio guatemalteco de Gobernación, iniciar un proceso de depuración de las fuerzas de seguridad, para que "en un plazo de unos cuatro meses" se hayan expulsado a quienes se les compruebe que forma parte del crimen organizado.
Para detectar a los policías que están involucrados en bandas criminales, detalló el gobernante, se harán pruebas de polígrafo a los más de 22,000 agentes de la PNC, y se revisarán detenidamente sus expedientes.