El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, se rodeó ayer de trabajadores de salud que luchan contra el ébola en África para mostrar lo que él considera su “heroísmo increíble”.
En medio del debate sobre cómo deben ser monitoreados los trabajadores de la salud que regresan a Estados Unidos, Obama dijo que ellos son héroes estadounidenses y se merecen ser tratados con respeto.
El mandatario estadounidense precisó durante la conferencia de prensa que el trabajo de estos médicos y enfermeras ha sido extraordinario, tanto en África como en Estados Unidos.
Obama dijo además que los médicos y enfermeras que hoy en día prestan servicio en África son grandes profesionales, que velan por todos y hay que agradecerles ese esfuerzo.
“Debemos detener el ébola en su origen para evitar un brote en Estados Unidos”, sentenció el presidente Obama junto al grupo de profesionales de la salud.