ALREDEDOR DE medio millar de personas, en su gran mayoría policías armados con pistolas y fusiles de asalto, se manifestaron en Basora para exigir una disculpa del Ejército británico por la violencia empleada para liberar a dos soldados.
El Ministro iraquí de Defensa, Bayan Yaber, volvió a reiterar que los militares no corrían peligro ni iban a ser entregados a las milicias radicales chiítas como justificaron algunos responsables británicos.
"No iban a ser entregados a una milicia local, como se ha dicho. Horas antes, medio millar de personas se concentraron en el centro de Basora para protestar por la brutalidad de las tropas británicas. Los congregados gritaron consignas como "no a la ocupación" y portaron pancartas en las que se exigía el procesamiento de los soldados.
La población exige que el Gobierno de Londres se disculpe oficialmente. El Ejército del Reino Unido tiene desplegados unos 8,500 soldados en el sur de Irak, la mayoría de los cuales actúan en la ciudad de Basora y sus alrededores, una zona de mayoría chiíta donde ha crecido la influencia del clérigo radical Muqtada Al Sadr.
Basora exige disculpas
En los disturbios se calcula que perdieron la vida cinco personas, entre ellas dos civiles.