El Ejército tailandés se tomó ayer las calles de este país, en un intento por frenar a los miles de seguidores de la Alianza del Pueblo para la Democracia (APD), que exigen la disolución del Parlamento.
Los opositores, quienes se mantienen firmes desde hace más de seis semanas frente a las puertas del Parlamento, acusan al primer ministro Somchai Wongsawat y a su predecesor de estar vinculados al ex premier Thaksin Shinawatra, sobre quien pesan cargos de corrupción y abuso de poder. Antes de la llegada de las tropas, la policía intentó dispersar a los manifestantes con gases lacrimógenos, pero no logró su cometido.
Incidentes.
Dos personas murieron y otras 381 resultaron heridas ayer en enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad ocurridos cerca del Parlamento de Tailandia durante la sesión de investidura del primer ministro, Somchai Wongsawan.
A lo largo de la jornada, la Policía cargó al menos en cuatro ocasiones con granadas de gases lacrimógenos contra los seguidores de la Alianza del Pueblo para la Democracia (APD) que rodeaban el Legislativo, y quienes tras cada acción policial se dispersaron para reagruparse de nuevo.
Algunos de los manifestantes regresaban protegidos con los cascos o escudos arrebatados a los agentes antidisturbios, y provistos de palos, bates de béisbol o barras de hierro.
Heridos.
Fuentes de este centro sanitario, que atendieron a la mayoría de los heridos, indicaron que a cuatro manifestantes les fue amputada una de sus piernas a causa de la herida que sufrieron al explosionar cerca de ellos una de las granadas de gas disparadas por los policías.
Al menos tres policías resultaron heridos leves de bala cuando unos desconocidos dispararon en distintos momentos de la jornada, y otros diez agentes fueron hospitalizados tras ser embestidos por un vehículo conducido por partidarios de la Alianza.
La Alianza considera al gobernante Partido del Poder del Pueblo (PPP), fundado en 2007 y ganador de las elecciones del 23 de diciembre pasado, una herramienta del ex primer ministro Thaksin Shinawatra, contra quien ya se manifestó en 2006 antes de que fuera desalojado del poder mediante el golpe de estado perpetrado en septiembre de ese mismo año.
A raíz de la violencia, el viceprimer ministro, ex general Chavalit Yongchaiyudh, presentó su dimisión.
Por su parte, el primer ministro de Tailandia, Somchai Wongsawat, descartó ayer declarar el estado de excepción en Bangkok para restablecer el orden. Sin embargo, logró escapar del edificio saltando a través de las rejas, para finalmente ser evacuado en helicóptero.
Los disturbios comenzaron después de que el pasado fin de semana la Policía detuviera a los principales líderes de la Alianza del Pueblo para la Democracia, organizadora de las protestas, y contraria a los planes del Gobierno de enmendar la Constitución de 2007.