Bélgica se convirtió en el decimocuarto país de la UE en ratificar la Constitución europea, después de que la última de sus siete asambleas parlamentarias, el Parlamento flamenco, votara a favor del texto.
El proyecto de decreto para la ratificación de la Carta Magna europea fue aprobado con 81 votos a favor, 29 en contra y una abstención, por lo que el Gobierno federal puede proceder ahora a la promulgación oficial.
Después de que Francia y Holanda rechazaran en 2005 el texto.