Benedicto XVI, que recibió hoy en audiencia al presidente del consejo de ministros del Líbano, Najib Mikati, resaltó la importancia que tiene el Líbano en toda la región y en el mundo entero, así como su vocación de ofrecer "un mensaje de libertad y respetuosa convivencia de las diversas comunidades cristiana y musulmana que la componen".
El papa teólogo espera para Líbano una mayor estabilidad política, así como la colaboración y el diálogo entre los diversos responsables de la vida social e institucional para poder afrontar eficazmente los desafíos que tendrá el país a nivel interno e internacional.
Además, hizo referencia a la contribución fundamental que para tal propósito pueden tener los cristianos, llamados a ser artífices de concordia y de paz y cuya permanencia es esencial para el bien de la región.