Durante su visita al Líbano entre hoy y el 16 de septiembre, el papa Benedicto XVI visitará lugares de gran significado para los cristianos de Oriente Medio.
El primer lugar adonde se trasladará hoy el papa será la basílica de San Pablo en la aldea de Harisa, en la región central de Kesruan, a unos 600 metros de altitud y 28 kilómetros al norte de Beirut.
En ese santuario, donde oró también su predecesor Juan Pablo II en 1997, Benedicto XVI firmará la exhortación apostólica postsínodo de los obispos para Oriente Medio y pronunciará un discurso.
El enclave es de una belleza increíble y desde allí se domina la bahía de Yunieh, el litoral desde Kesruan hasta la ciudad de Biblos y las cimas del monte Sannin, cubiertas de nieve en invierno.
En la zona hay un convento -sede de la asociación San Pablo y residencia de seminaristas- y un instituto universitario donde se enseñan Filosofía y Teología. De estilo bizantino, la basílica posee una arquitectura inspirada en la iglesia de Santa Sofía de Estambul y está decorada en su interior con imágenes del Antiguo Testamento hasta el Nuevo Testamento.