El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, acudirá al Tribunal de Milán el próximo lunes a la vista del proceso por el conocido como caso Mills, en el que está imputado por un supuesto delito de corrupción en acto judicial.
El encargado de anunciar hoy su presencia en el palacio de justicia milanés fue uno de sus abogados, Piero Longo, en declaraciones recogidas por los medios de comunicación locales.
En caso de confirmarse, sería la cuarta vez que Berlusconi acude ante el Tribunal de Milán y la primera que comparece en el marco del juicio por el caso Mills.
El mandatario ya se presentó ante los jueces los pasados 28 de marzo y 2 de mayo por el proceso Mediatrade, que se encuentra en fase de audiencia preliminar y en el que está acusado de apropiación indebida y fraude fiscal, y el 11 de abril por el caso Mediaset, en el que está imputado por fraude fiscal.
Sin embargo, no acudió a la vista de reanudación del proceso Mills del pasado 21 de marzo, ni tampoco a la segunda audiencia del juicio, diez días después, debido a compromisos institucionales.
El llamado caso Mills juzga el supuesto pago 600.000 dólares por parte de Berlusconi a su exabogado, el británico David Mills, a cambio de que éste falseara a su favor su testimonio en dos juicios a finales de los noventa permitiendo que el mandatario quedara absuelto.
En todo este tiempo, Berlusconi ha asegurado que no recuerda haber conocido a Mills porque era uno de los muchos abogados que el grupo Fininvest (de su propiedad) tenía en el extranjero, y que los 600.000 dólares corresponden al pago en dinero negro al letrado por parte de un armador italiano para eludir al fisco británico.
Pero lo cierto es que, en la otra rama del caso, Mills fue condenado en primera y segunda instancia por favorecer a Berlusconi en esos dos procesos, aunque el Supremo italiano decretó el 25 de febrero de 2010 la prescripción del delito.