El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, fue acusado ayer de ceder ante la presión de Estados Unidos después de que aparentemente se retractara tras anunciar que las tropas italianas comenzarían a retirarse de Irak en septiembre.
"Es un récord mundial. La retirada de un anuncio de retirada (se hizo) en medio día", dijo el líder de centro-izquierda Francesco Rutelli.
Berlusconi afirmó en una entrevista en televisión que quería comenzar a reducir el contingente italiano en Irak, pero después dijo que nunca estableció una fecha concreta para cualquier repliegue.
Los políticos de la oposición criticaron el cambio de táctica de Berlusconi, que se produjo horas después de recibir una llamada telefónica del presidente de EU, George W. Bush.