El ex primer ministro Silvio Berlusconi respondió a su condena por fraude impositivo con un ataque al gobierno de Mario Monti, y advirtió que su partido podría retirarle su apoyo debido a lo que consideró reformas fiscales contraproducentes de Monti.
Berlusconi, de 76 años, también fustigó la “dictadura de los magistrados” responsable por su condena y, aunque confirmó que no se postulará a primer ministro en las elecciones de la primavera, anunció un movimiento todavía no definido para reformar el sistema judicial italiano.
Berlusconi pronunció un discurso enérgico de 50 minutos en una de sus residencias en la zona de Milán, y durante otros 40 minutos respondió preguntas, un día después que un tribunal milanés lo condenó a cuatro años de prisión y lo proscribió de todo cargo público durante cinco años, en un caso que involucró la compra de derechos televisivos de películas estadounidenses para su imperio mediático.
La sentencia no es definitiva hasta agotar todos los recursos de apelación, y sus abogados prometieron que apelarán. Él permanece en libertad y se considera improbable que pase un solo día en la cárcel debido a su edad y al estatuto de prescripciones.
Pero de todos modos, salió al ataque ayer diciendo que había decidido poner fin a un silencio autoimpuesto desde que renunció el año pasado.
Berlusconi anunció lo que pareció una plataforma política para deshacer muchas de las reformas de Monti. Y advirtió que su partido, Pueblo de Libertad, se reunirá en los próximos días para decidir si retira su apoyo al gobierno de Monti y fuerza elecciones anticipadas.