El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, sale al paso de las acusaciones por el último escándalo sexual surgido en torno a su persona, el de la joven marroquí Ruby R, al asegurar que tras la separación en 2009 de su segunda esposa, Verónica Lario, mantiene una relación estable.
En un mensaje difundido hoy en la página web de los “Promotores de la libertad”, asociación próxima a su partido, el primer ministro asegura que hasta este momento no ha hablado de esa persona con la que comparte una “relación de afecto” para no exponerla a los medios de comunicación.
“Desde que me separé -aunque nunca lo habría querido decir para no exponerla mediáticamente-, he tenido una relación de afecto estable con una persona que obviamente estaba bastante a menudo conmigo, incluso en esas noches”, comenta Berlusconi, en relación a las fiestas en su mansión de Arcore (próxima a Milán).