El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, un galán que "tiene necesidad de ser amado", según su aún esposa, no sabía que las jóvenes y prostitutas que le rodeaban en sus fiestas eran pagadas a mil euros la noche, si se quedaban con él; o los gastos de transporte y hotel, si sólo asistían a sus saraos.
El eterno conquistador, de 72 años, al que su todavía esposa Verónica Lario -con la que está en proceso de divorcio- describía como "un Ulises por su sentido épico de la vida", se ha visto rodeado de bellas jóvenes que, o bien eran remuneradas por "el conseguidor" que pretendía lograr ulteriores favores del Primer Ministro, o acudían por sí solas por algún interés particular.
Todo ello se desprende de las declaraciones de "el conseguidor", Gianpaolo Tarantini, de 36 años, que se ha desvivido para satisfacer el gusto por las mujeres de "Il Cavaliere", y que hoy los diarios "Corriere della Sera" y "La Stampa" han desvelado.
Tarantini dijo que organizó 18 fiestas para el Primer Ministro, entre septiembre de 2008 y febrero de 2009, en su residencia de la isla de Cerdeña, "Villa Certosa" (donde fueron captadas imágenes de chicas en toples); en el Palacio Grazioli de Roma.