La opositora paquistaní Benazir Bhutto murió a consecuencia del golpe en la cabeza recibido por el impacto de la explosión del atentado contra ella, y no por los disparos efectuados por el terrorista que atentó en su contra, según las conclusiones de un informe de Scotland Yard hecho público en Islamabad, que coincide con la versión de la Policía de Paquistán.
"Todas las pruebas indican que un sospechoso disparó (contra la ex primer ministro Bhutto) antes de detonar un explosivo", reza el informe suscrito por el detective John MacBrayne.