La líder opositora Benazir Bhutto pidió la renuncia del presidente de Pakistán, general Pervez Musharraf, y descartó la posibilidad de participar a su lado en un futuro gobierno, en declaraciones después de su segundo arresto domiciliario en cuatro días.
El ex primer ministro Nawaz Sharif saludó el llamado de Bhutto y dijo que la oposición debe unirse contra el gobernante militar.
Sharif llamó a Bhutto y otros sectores de oposición a trabajar juntos para la reinstauración de los jueces supremos purgados por Musharraf cuando declaró el Estado de emergencia el 3 de noviembre.
Sharif, que fue derrocado en 1999 por Musharraf, dijo que le había escrito a Bhutto hace tres días para ofrecer su colaboración si ella cortaba sus lazos con el presidente y dejaba en claro cuáles fueron las promesas que buscó del gobernante militar en sus negociaciones.
Bhutto anticipó también que su organización política, Partido Popular de Pakistán, podría boicotear los comicios parlamentarios de enero y señaló la intención de crear una alianza con otros dirigentes de la oposición, como el ex primer ministro Sharif, para restablecer la democracia.
"Parece improbable que el Partido Popular participe en las próximas elecciones'', expresó en declaraciones telefónicas a un grupo de periodistas desde la casa donde está detenida en Lahore para impedirle que encabece una amplia manifestación de protesta.
"Los comicios venideros no parecen otra cosa más que un espectáculo montado para que la LQMP (la organización política oficialista Liga-Q Musulmana de Pakistán) regrese al poder ... Ahora hemos llegado a la conclusión de que incluso si logramos el poder, será sólo un poder aparente y no un poder sustantivo''.
Dijo que Musharraf representa un obstáculo para la democracia.