El primer ministro británico Tony Blair dijo que le resultará difícil el dejar el cargo, pero expresó que era lo correcto.
En un discurso a su última conferencia del Partido Laborista en calidad de líder del partido, Blair dijo que el laborismo debe ser audaz si desea mantener el poder y que el único legado que le interesaba era heredarle un cuarto mandato.
"Por supuesto, es difícil irse. Pero también es lo correcto, para el país, para ustedes y para el partido", dijo.
Blair cedió a la presión del partido y anunció el 7 de septiembre que renunciaría en un año, aunque no ha fijado una fecha exacta.
Sin llegar a entrar en las quinielas sobre su sucesor, Blair tuvo palabras de elogio para el titular de Economía, Gordon Brown, sin el cual, reconoció, "el Nuevo Laborismo nunca hubiera ocurrido" y "los laboristas no hubieran ganado tres elecciones".
"Es un hombre extraordinario. Es un servidor público extraordinario. Y esa es la verdad", afirmó Blair.