El primer ministro británico, Tony Blair, exigió ayer al Ejército Republicano Irlandés (IRA) el fin de sus actividades paramilitares como condición indispensable para impulsar el estancado proceso de paz en Irlanda del Norte.
En su rueda de prensa mensual en Downing Street, Blair subrayó que "se necesitan más respuestas" del IRA sobre sus verdaderas intenciones y que aún no se tiene "la base que hace falta" para confiar en la banda armada.
"¿Van a terminar de forma completa con sus actividades paramilitares?", se preguntó el jefe del Gobierno británico, quien subrayó que "este es un asunto crucial y se necesita una contestación clara".
"Esto -insistió- es lo que le pedimos al IRA, pues no puede haber progresos si continúan con sus actividades. Y no puedo creer que no podamos obtener una contestación específica a este interrogante".
El primer ministro se pronunció también sobre la declaración hecha el domingo por el presidente del Sinn Fein (brazo político del IRA), Gerry Adams, quien aseguró que el grupo terrorista desea un nuevo acto de desarme si hay una "respuesta positiva" de los Ejecutivos de Londres y Dublín, así como del unionismo.
En opinión de Blair, las palabras de Adams sólo suponen "un ligero avance", ya que todavía subsisten grandes dudas sobre la voluntad del IRA para acabar con sus actos de violencia.