Tony Blair marcará la historia política británica mañana, convirtiéndose en el primer ministro laborista que permanece más tiempo en el poder sin interrupción, superando así los seis años y 92 días de Clement Attlee en el 10 de Downing Street, entre 1945 y 1951.
Dentro de un año y medio, Blair detentará en forma definitiva el récord de un jefe de gobierno laborista, superando a Harold Wilson. Este permaneció en el poder siete años y 279 días, pero sus dos mandatos fueron interrumpidos por un interludio conservador de 1970 a 1974.
Luego de ser diputado a los 30 años y el primer ministro británico más joven del siglo XX tras haber conquistado Downing Street a los 43 años, Blair añadirá una nueva línea a su CV, de por sí extenso, al suplantar al "Clem" de los ingleses en el gotha de los primeros ministros laboristas. Sin embargo, el ambiente en el partido no puede calificarse de festivo, pues el suicidio de David Kelly está muy fresco en todas las memorias.
Además, puede que el primer ministro esté lejos de Londres mañana. Abandonando su costumbre de pasar sus vacaciones veraniegas en Francia, tiene previsto descansar dos semanas en Barbados, en la mansión del ex cantante pop Cliff Richard. En el camino podría perder a su director de comunicación, Alastair Campbell, considerado como su eminencia gris, pues la prensa británica estima que sería el fusible del caso Kelly.
Pilar en la emergencia del New Labour, tras suceder a John Smith como líder opositor en 1994, Blair puede enorgullecerse de haber anclado al Partido Laborista en el poder. Margaret Thatcher, la más resistente entre los primeros ministros británicos del siglo XX, con sus 11 años y 209 días en Downing Street, está muy lejos de ser superada.