El ex primer ministro británico Tony Blair, que metió al Reino Unido en la guerra de Irak, será llamado a testificar en la investigación de la implicación de este país en el conflicto, que se inició ayer, seis años después de la invasión.
El presidente de la comisión independiente investigadora, John Chilcot, ex subsecretario permanente del Ministerio para Irlanda del Norte, informó que Blair y “otras figuras importantes implicadas en la decisión (de ir a la guerra)” figuran entre los testigos a los que se pedirá declarar.
Aunque ya se han efectuado cuatro investigaciones sobre diferentes aspectos de la contienda, los críticos aún sostienen que quedan preguntas por responder.
La nueva pesquisa, que cubrirá el período entre el verano de 2001 y julio de 2009, examinará la preparación de la invasión, la información de inteligencia usada para su justificación, el propio conflicto y la posguerra hasta la actualidad.
La investigación venía precedida de gran polémica desde que el actual primer ministro y sucesor de Blair, el laborista Gordon Brown, anunciara la iniciativa el pasado junio ante el Parlamento.