China advirtió que mantendrá un estrecho control sobre Internet y bloqueará cualquier texto que considere subversivo o perjudicial para la "unidad nacional".
El Gobierno dio a conocer su "libro blanco" en el que expone la política oficial, tres meses después de que una polémica, en torno a la censura, llevó a Google Inc. a cerrar su máquina de búsqueda basada en el territorio continental.