Las bodas colectivas, en las que cientos de parejas se casan al mismo tiempo gracias a la generosidad de algunos benefactores, se están popularizando en un Egipto donde la crisis económica hace que más de nueve millones de personas sigan solteras.
Los modernos casamenteros alquilan con este fin estadios enteros donde 300 parejas y sus cinco mil invitados celebran la fiesta colectiva, como la última ceremonia de este tipo que tuvo lugar en la ciudad de Edku, en la costa mediterránea.
"Si Dios quiere, vamos a acabar con la soltería en un plazo de cinco años", comenta ufano Hamdi Taha, presidente de esta peculiar ONG llamada "Asociación Islámica de la Generosidad", que está financiada por empresarios anónimos.