Bojayá, el poblado colombiano donde murieron la semana pasada 119 civiles en enfrentamientos entre guerrilla y paramilitares, comenzaba su reconstrucción, mientras el gobierno del presidente Andrés Pastrana es criticado por no haber asumido su responsabilidad en la tragedia.
La población comenzaba la reconstrucción luego de que el jueves al mandatario colombiano hiciera una visita relámpago al lugar y comprometiera a su gobierno a ayudar a una reconstrucción que debería terminarse antes del 7 de agosto, cuando Pastrana termina su mandato. Ayer, la ayuda alimentaria y de equipos de salud, proporcionada por la Red de Solidaridad Social y por organizaciones humanitarias como la Cruz Roja seguía llegando.
También arribó el comisionado de las Naciones Unidas en Colombia para los derechos humanos, Andres Kompass, quien la víspera llegó a Quibdó, donde se enteró de la situación de los desplazados.