El presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, sostuvo ayer que su gobierno no negociará ninguna prerrogativa que libere al ex presidente Arnoldo Alemán (1997-enero 2002) del proceso de desafuero y procesamiento por corrupción, porque sería una traición a la patria.
"Otros podrán traicionar a la patria, Enrique Bolaños no lo va hacer", afirmó el gobernante en declaraciones de prensa, ante rumores de acuerdos y presiones parlamentarias para evitar el desafuero de Alemán, como diputado del Congreso Nacional.
Ayer, la Fiscalía acusó al presidente Bolaños, y al vicepresidente José Rizo, de financiar la campaña electoral que los llevó al poder en enero pasado con fondos defraudados al Estado por el ex presidente Alemán.
Bolaños reaccionó a informaciones publicadas por medios locales según los cuales los partidarios del ex mandatario "pretenden doblegar por la vía de halagos, presiones y hasta amenazas al presidente de la comisión de desafuero, el diputado Orlando Tardencilla, y algunos directivos del Congreso".