EL EJÉRCITO de Nicaragua destruyó ayer 334 misiles tierra-aire SAM-7 por orden del presidente Enrique Bolaños, en medio de la protesta del opositor Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda).
La detonación, se anticipó a una resolución del Tribunal de Apelaciones, que dio lugar a un recurso de amparo del Frente Sandinista presentado el martes.