Un comando suicida embistió ayer con un vehículo dinamitado el perímetro de seguridad del consulado norteamericano en Karachi, fuertemente custodiado, mató a por lo menos 10 personas y él murió en el incidente.
El estallido lesionó además a unos 45 circunstantes, quemó una docena de automóviles y abrió un agujero de tres metros de diámetro en la pared del complejo.
Algunas de las víctimas quedaron destrozadas por la explosión, con lo cual se hizo difícil determinar con exactitud el número de muertos. Anoche, periódicos de Karachi recibieron un fax en el cual asumía la responsabilidad el grupo Tarjuman-Al-Qanoon.