La bomba colocada ayer en la madrugada por ETA contra unos juzgados en la localidad vasca de Sestao, en el norte de España, hizo saltar las grandes puertas de madera de la entrada y dejó un socavón de dos metros de profundidad, según fuentes del Gobierno regional.
El artefacto, de unos tres kilos de explosivo, estalló a la una de la madrugada en la puerta de los juzgados de paz, ubicados en una céntrica calle en un edificio que alberga otras oficinas municipales, sin causar daños personales aunque si importantes destrozos.
La onda expansiva provocó desperfectos, en su mayoría rotura de cristales, en un edificio de viviendas, de cuatro alturas, situado enfrente.
El consejero de Justicia del Gobierno regional vasco, Joseba Azkarraga, dijo que este ataque se produjo un día después de que la banda terrorista hiciera público un comunicado en el que asumió la autoría del asesinato de dos guardias civiles el pasado 1 de diciembre en Capbreton (Francia) y de otros cuatro atentados.
La acción de ayer en la madrugada es la segunda contra juzgados llevada a cabo por ETA tras la colocación de dos bombas, una de ellas trampa y que no llegaron explotar, en los juzgados de Getxo (Vizcaya) el pasado 11 de noviembre.