El Ejército de Sri Lanka prosigue su ofensiva contra la guerrilla tamil tras la toma de su último bastión en el norte del país, con bombardeos que han causado decenas de heridos civiles en las "zonas seguras" habilitadas para los que huyen de los combates.
El portavoz de la Organización de las Naciones Unidas (ON) en Sri Lanka, Gordon Weiss, dijo que decenas de personas resultaron heridas en bombardeos con artillería efectuados el pasado fin de semana contra la guerrilla tamil, que alcanzaron las áreas de seguridad delimitadas por las autoridades en territorio rebelde.
Weiss, contactado telefónicamente, añadió que miembros del personal de la ONU se encontraban en la zona alcanzada por los bombardeos, aunque no sufrieron heridas.
El portavoz cifró entre 200 000 y 300 000 el número de civiles que permanecen en territorio controlado por la guerrilla de los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE) en el norte ceilanés, donde rebeldes y militares libran intensos combates a diario.
El pasado domingo, el Ejército anunció la conquista del último bastión rebelde en el norte de Sri Lanka, Mullaitivu, y aseguró que el poder del LTTE se circunscribe ya a pequeños pueblos y zonas selváticas. La guerrilla ha anunciado que continuará la lucha.
Los choques en el frente de Mullaitivu continúan abiertos y ayer dejaron un número "importante de víctimas" en las filas de la guerrilla, aunque las tropas solo recuperaron tres cadáveres, dijo una fuente militar.
Los enfrentamientos, que se prolongaron durante cinco horas, también causaron "daños menores" entre los miembros del Ejército, agregó la fuente, que no pudo confirmar que la ofensiva alcanzara las zonas de seguridad creadas la semana pasada por el Gobierno para facilitar el movimiento de civiles desde territorio tamil a las zonas bajo control gubernamental.
El ministro ceilanés de Educación, Susil Premajayantha, citado por el periódico "Daily Mirror" en su edición digital, aseguró que la totalidad del territorio rebelde será "liberado" antes de la celebración de la independencia de Sri Lanka, el 4 de febrero.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió que se garantice la seguridad de los civiles atrapados por los combates e instó a las partes a alcanzar un acuerdo para dar prioridad al bienestar y la seguridad de la población.
La guerrilla tamil se ha sumado a las denuncias de la ONU.
El líder político del LTTE, B. Nadesan, declaró que el Gobierno de Sri Lanka está cometiendo crímenes de guerra contra los civiles de etnia tamil que se han refugiado en "zonas seguras".