Los brasileños concurrieron ayer masivamente a las urnas para la primera vuelta de las elecciones presidenciales, en las que el ex líder sindical Luiz Inacio Lula da Silva fue sin duda el ganador.
Desde las 08H00 locales (11H00 GMT), cuando los colegios electorales fueron abiertos en todo el país, los ciudadanos -más de 115 millones de habilitados para sufragar- formaron filas para digitar los números de sus candidatos en la urna electrónica, mientras en las calles los militantes hacían un último esfuerzo para convencer a los indecisos.
Además del próximo presidente brasileño, fueron elegidos también los gobernadores de los 26 Estados brasileños y del Distrito Federal (Brasilia), y serán renovadas las Cámara Federal de Diputados y las Asambleas provinciales, y dos tercios del Senado.
Pese a que Brasil universalizó este año el voto en urnas electrónicas, algunos desperfectos provocaron retrasos en los colegios electorales de la capital Brasilia.
En un hecho inédito, Brasil dispuso que en las elecciones presidenciales, estaduales y legislativas los ciudadanos emitiesen sus votos en urnas electrónicas instaladas inclusive en zonas donde no existe energía eléctrica.
Las urnas tienen incorporados sistemas de energía autónoma y pueden funcionar con baterías.
El ministro del Tribunal Superior Electoral (TSE), Fernando Neves da Silva, dijo el TSE distribuyó con anticipación un excedente de 50,000 urnas. En los aproximadamente 5,000 distritos electorales fueron instaladas 400,000.
Pese a esas previsiones, en Brasilia el presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Marco Aurelio Mello Farías, tuvo que emitir su voto manualmente en una papeleta como en el pasado porque la urna electrónica tuvo fallas.
Luiz Inácio Lula da Silva, favorito en las presidenciales brasileñas, votó con la bandera nacional sobre sus hombros. Sufragó en Sao Bernardo do Campo, donde en 1980 nació su Partido de los Trabajadores (PT) y donde él comenzó la carrera como sindicalista.
Por su parte, el oficialista José Serra (Partido de la Social Democracia Brasileña, PSDB), acudió a votar en Sao Paulo acompañado de su esposa Mónica y ambos posaron para los fotógrafos haciendo la “V” de la victoria.
Serra fue advertido en dos oportunidades por los fiscales de mesa que no estaban permitidas declaraciones a la prensa en el local de votación.
En tanto, el candidato Anthony Garotinho (Partido Socialista Brasileño, PSB), votó en su ciudad natal, Campos (Estado de Rio de Janeiro, sudeste) y a la salida del colegio electoral repitió su convicción de que pasará a la segunda vuelta junto con Lula.
“Deposito mi confianza en Dios”, dijo el candidato socialista, un fiel predicador evangélico.
El candidato Ciro Gomes (Frente Laborista) acompañó en la mañana el voto de su esposa, la popular actriz brasileña Patricia Pilar, en Rio de Janeiro, y luego ambos embarcaron rumbo a la ciudad de Fortaleza (Ceará, nordeste), donde debía el votar.
Cardoso, con un semblante de total tranquilidad y vestido de camisa celeste, prometió colaborar con el gobierno de su sucesor, cualquiera sea el resultado de las elecciones generales del país.
Un hombre resultó herido de bala en una pelea, cinco adultos fueron atropellados cuando hacían cola para votar y unos 160 más fueron detenidos por “comprar” votos, consumir bebidas alcohólicas y hacer propaganda el día de los comicios en Brasil.
También en Sao Paulo, cinco personas fueron atropelladas por un automovilista frente a una escuela pública adaptada como centro de votación.