Los británicos, indignados por el quinto accidente ferroviario fatal en los últimos años, se preguntaban ayer cómo fue posible que las normas de seguridad no evitaran una colisión de un tren de pasajeros que causó siete muertos y decenas de heridos.
Los pasajeros resultaron aplastados y salieron por las ventanillas cuando un tren de cuatro vagones descarriló y se estrelló violentamente en la estación en Potters Bar, al norte de Londres, el viernes.
Al menos siete personas murieron y otras seis resultaron gravemente heridas. Unos 75 heridos fueron atendidos cerca del lugar del accidente.
La tragedia renovó los temores de los británicos de que estándares poco estrictos hayan minado la muy utilizada red pública de ferrocarriles en uno de los países más ricos del mundo.
"¿Cómo puede suceder esto...? Es demasiado. La gente dejará de tomar trenes si esto continúa así", dijo Ron Tarling, quien recibió una herida en la cabeza al caerle restos del tren accidentado mientras conducía su automóvil bajo el puente donde el tren se salió de los rieles.
"Espero sinceramente que (el secretario de Transportes) Stephen Byers haya presentado su dimisión ya. Si no, debería hacerlo".
Expertos ferroviarios y medios de comunicación dijeron que instalaciones defectuosas o la presencia de objetos en los rieles eran las hipótesis más probables.
Byers reaccionó inmediatamente para calmar a la opinión pública, diciendo que el viaje en tren seguía siendo la forma más segura de transporte público y prometió una completa investigación.
Los diarios nacionales dijeron ayer que era esencial una investigación pública si se quería recuperar la deteriorada confianza de los británicos en el sistema ferroviario.
"Hubo gente que perdió la vida ayer en Potters Bar, gente que debería estar viva hoy. Alguien en el sistema ferroviario debería responsabilizarse de su pérdida" ,dijo el diario The Guardian en su editorial.
The Sun dijo que cinco accidentes en cinco años era un vergonzoso récord de seguridad. "El gobierno puede afirmar que se está ocupando de los enormes problemas de nuestro sistema ferroviario. Pero ¿alguien le cree?".
El operador ferroviario de la red nacional Railtrack, que ya se enfrentaba a una crisis de confianza debido a otros accidentes y retrasos causados por reparaciones de emergencia, dijo que el tren viajaba probablemente a una velocidad habitual para ese trayecto.
Algunos comentaristas se apresuraron a responsabilizar de los accidentes de los años recientes a la privatización de los servicios ferroviarios en el Reino Unido.