El primer ministro británico, Gordon Brown, negó que se deje llevar por ataques de ira y trate con brutalidad tanto verbal como física a sus subordinados, como afirma un periódico.
En una entrevista con la emisora Channel 4, el líder laborista admitió que a veces se dicen cosas “cuando uno está acalorado”, pero negó haber golpeado nunca a nadie.
“Si me enfurezco... es conmigo mismo. Arrojo los periódicos al suelo o cosas así, pero eso de golpear, en absoluto”, explicó.
“Claro que uno se enfada, casi siempre consigo mismo. Pero soy una persona muy determinada. Creo que el país quiere a alguien que haga que las cosas funcionen, que no deje que se paralicen, y todas las mañanas me levanto dispuesto a hacer lo mejor para mi país”, dijo Brown.
El líder laborista se vio obligado a hacer esas aclaraciones después de que el dominical “The Observer” publicara extractos de un libro de uno de sus periodistas según el cual Brown tiene un temperamento explosivo.