Las autoridades de Salud han sido categóricas sobre la calidad y uso indicado de antimaláricos, y aseguran que la alerta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es para aquellos países cuyo tratamiento se basa únicamente en la artemisinina.
La artemisinina es un producto de origen vegetal usado para el tratamiento de la malaria, trasnmitida por la picadura del mosquito anófeles.
Según el director de Farmacia y Drogas del Ministerio de Salud, Pablo Solís y el jefe encargado de Control de Vectores, Fernando Vizcaíno, los medicamentos que usa Panamá para combatir la malaria no contienen artemisina. Todavía no la emplea ni sus derivados para tratar las dos cepas de malaria, porque el tratamiento responde al parásito.
El fármaco usado es uno a base de sulfadoxina, conocido como fansidar, para los casos resistentes por Plasmodium Falciparum, que es la malaria que mata, pero por Plasmodium Vivax, la malaria benigna, se administra cloroquina y primaquina, tradicionales para curar la malaria, explica Vizcaíno.
Mientras Panamá usa cloroquina y primaquina para la malaria benigna, en Centroamérica funciona para la malaria por Plasmodium Falciparum.
Pero como el Plasmodium Falciparum de Panamá procede de Colombia, el parásito es resistente a la cloroquina y hay que usar fansidar. Por eso no nos hemos visto en la necesidad de la artemisinina, sino el fansidar, sulfadoxina con pirimetamina, una mezcla de sulfadoxina 500 mg, con pirimetamina de 25 mg.
A juicio de Vizcaíno, todavía usamos un medicamento menos problemático y nos sigue dando resultados, que es el fansidar, con la misma especie de parásito.
Es más fuerte que la cloroquina, pero menos que el artesumato, una de las partes de la artemisinina.
Se debe mezclar para evitar el riesgo de que el parásito cree resistencia al fármaco, y lo que está usando Panamá le está dando resultados, afirma.
Este lo comprueban con el seguimiento, que es de cinco meses. A todos los casos por Plasmodium Falciparum le toman muestras, una por semana. Si a los 28 días del tratamiento no ha repetido, quiere decir que ha sido efectivo, advierte.
Después se sigue por cuatro meses más para medir la eficacia.
Pero esta enfermedad tiene un costo para el Estado, que se traduce más que en el precio del medicamento en la movilización del recurso humano, pues la malaria se presenta en áreas remotas.
El costo por paciente desde la atención, medicinas, y pruebas, se calcula en B/. 5.00 por día.
Lo que más cuesta es la movilización del recurso humano, el tiempo para tomar las muestras, administrar el tratamiento al enfermo en su casa, que es de unos 15 a 20 minutos, porque unas mil pastillas están por el orden de los B/.18 y se usan 5 para un adulto.
Por malaria Falciparum, son 4 días de tratamiento oral.
La resistencia se da cuando una cepa de otros países se aloja en el nuestro. En el caso de Africa esta es resistente a todos los medicamentos, por eso no se debe emplear uno, sino todos.
Se registran 160 casos de malaria Vivax y 29 de Falciparum, que produce víctimas mortales. En el 2004 hubo 3 defunciones; 1 en el 2005, y ninguna hasta la fecha.