Cientos de cubanos atraídos por la curiosidad dedicaron varias horas de su jornada de descanso dominical a visitar uno de los barcos de la flotilla de la Armada rusa fondeados en los muelles del puerto de La Habana desde el viernes, después de casi 20 años de ausencia.
Desde su llegada a la bahía de La Habana, la flotilla rusa, encabezada por el cazasubmarinos "Almirante Chabanenko" e integrada también por los navíos de apoyo "Iván Bubnov" y el "SB-406" despertó gran expectación entre los cubanos, que hasta hoy pueden visitar el buque insignia.
Idalmis González y su hijo Pablo aguardaron por más de cuatro horas sentados en el muro de la avenida Malecón para acceder al buque de guerra.
"Estoy aquí por curiosidad, es que no es una cosa común", manifestó Idalmis.