El intento del presidente de Guatemala, Jimmy Morales, de expulsar a Iván Velásquez como titular de la Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICIG) busca detener los avances en materia de justicia y es una "venganza" del mandatario por los procesos que enfrentan dos de sus familiares.
Así lo aseguraron varios analistas, consultados por su opinión después de que la Corte de Constitucionalidad (CC) decidiera suspender definitivamente la orden de expulsión de Morales por considerar que viola principios legales y que actuó de forma unilateral, sin sus ministros.
En la decisión del presidente de expulsar al comisionado colombiano los analistas profundizan que es un "plan orquestado" en el que "operadores" que enfrentan procesos por corrupción buscan debilitar a la fiscal general, Thelma Aldana, y a la propia CICIG, opina el analista Jorge Santos.
"Existe una estrategia muy bien diseñada", dice Santos, y recuerda que desde abril de 2015 el Ministerio Público y la CICIG han impulsado 25 casos que tienen en prisión y procesados por corrupción a 300 personas.