El presidente de EU, George W. Bush, respaldó ayer el plan del primer ministro israelí, Ariel Sharon, para evacuar Gaza y parte de Cisjordania, que incluye la anexión de algunos territorios palestinos donde hay asentamientos judíos.
Bush también apoyó el objetivo israelí de impedir el retorno a Israel de los palestinos que huyeron de allí en las últimas décadas, y validó la construcción del "muro de separación".
El apoyo de Bush al objetivo israelí de anexionarse parte de los territorios ocupados en 1967 rompió así con la posición tradicional de la política exterior de EU, que tradicionalmente ha mantenido que los asentamientos israelíes en esos territorios eran un obstáculo para la paz.
La evacuación de puestos militares y algunos asentamientos en Gaza y Cisjordania constituyen "pasos históricos y valientes", afirmó Bush en una conferencia de prensa conjunta con Sharon, con quien estudió en la Casa Blanca el plan de retirada.
Bush calificó la propuesta de Sharon de evacuar Gaza y algunas zonas de Cisjordania como "acciones históricas y valientes".
Las declaraciones del mandatario estadounidense podrían suscitar la cólera de los musulmanes, en momentos que intenta implementar su plan de devolver la soberanía a los iraquíes el 30 de junio, en medio de sangrientos enfrentamientos entre las fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos e insurgentes chiítas y sunitas.
el gobernante estadounidense reiteró su apoyo a la "Hoja de Ruta" que propone la eventual creación de un Estado palestino, pero declaró que "si los palestinos quieren un Estado, deben combatir el terrorismo".
Básicamente, Bush concedió a Ariel Sharon -visiblemente satisfecho en la rueda de prensa- todo lo que éste buscaba en su visita a la capital de la nación norteamericano.
Yasser Arafat, presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) advirtió ayer a Washington que no ofrezca garantías a Israel contra el derecho de retorno de los refugiados palestinos, ni reconozca ninguno de los asentamientos judíos en Cisjordania, porque ello significará el final del proceso de paz.
Ahmed Qorei (Abú Alá) lamentó que George W. Bush se haya convertido en el primer presidente de Estados Unidos que legitima la colonización judía en Cisjordania y niega el derecho de retorno para los refugiados palestinos.
"En una decisión sin precedentes Bush ha cedido una parte de la tierra palestina y legitimado la colonización judía en Cisjordania", se quejó Abu Alá en una conferencia de prensa en la localidad de Abu Dis, donde reside, y con la que respondía a los discursos de Bush y su colega israelí, Ariel Sharon, en Washington.
"El liderazgo palestino advierte de los peligros de un acuerdo (entre la Casa Blanca e Israel en esas cuestiones), porque supondrá el final definitivo del proceso de paz", dice una nota de prensa difundida al finalizar una reunión de emergencia de los miembros del Gobierno de la ANP.
Antes de la reunión de emergencia, Qorei, ya había advertido que los palestinos tienen "incumbencia legítima" en todos los asuntos en disputa y ven con preocupación cualquier declaración de la Casa Blanca que no obligue a Israel a retirarse de "todos" los territorios ocupados en 1967.
Qorei calificó los acontecimientos de la jornada de "desarrollos peligrosos" y recordó que cualquier declaración estadounidense debe estar dentro de los términos previstos en la "Hoja de Ruta", la última iniciativa de paz del Cuarteto de Madrid.
"Cualquier declaración o lenguaje cuyo contexto no coincide con el proceso de paz o contradiga la Hoja de Ruta, no dejará espacio para unas negociaciones", sentenció el primer ministro palestino.
Los comentarios de Bush parecen revertir posiciones estadounidenses de larga data en el sentido de que las colonias judías son un obstáculo para la paz.
Los comentaristas políticos y jurídicos israelíes restaron importancia a las "concesiones" de EU y advertían que una "declaración presidencial" como la de Bush no tiene el más mínimo valor práctico, ni s jurídico.